Febrero es uno de los mejores meses para conocer (o volver a) esta preciosa ciudad situada en el centro de Suiza. Es ideal para quienes buscan un plan romántico (queda nada para San Valentín) y también para los apasionados del carnaval ya que aquí, aunque con menos fama que otros, se vive a lo grande. Tanto, que está considerada la fiesta más importante de la ciudad. Los habitantes de Lucerna la esperan con tal ansia, que cuando llega no pierden ni un solo minuto y se dan cita a las cinco de la mañana en la Kapellplatz para su original “chupinazo”.

El primer día de carnaval los habitantes de Lucerna se dan cita a las cinco de la mañana en la Kapellplatz para su original “chupinazo”

Sin mirar tanto el calendario, este mes también es ideal porque sigue habiendo nieve en sus montañas, pero los días son ya más largos que durante el crudo invierno, lo que permite aprovechar mucho más el tiempo. Porque sí, en Lucerna se necesita mucho tiempo para poder exprimir todo lo que la ciudad ofrece. Con un casco histórico medieval casi intacto, un lago por el que navegar tranquilo y unos cuantos altos picos a los que subir para disfrutar de la nieve y las vistas, esta pequeña y elegante ciudad tiene todo lo que se espera de unas completas vacaciones en Suiza. Si no sabes por dónde empezar, aquí van tres planes que no pueden faltar:

Descubrir el corazón medieval de Lucerna

El famoso Puente de la Capilla y la Torre del Agua de Lucerna.
El famoso Puente de la Capilla y la Torre del Agua de Lucerna.

Cualquier paseo debe comenzar en el Kapellbrücke o Puente de la Capilla. Icono de la ciudad e imagen más conocida con su inseparable Wasserturm (Torre de Agua). Esta torre es la parte más antigua del conjunto y su historia es un poco truculenta ya que se construyó como una cárcel. Junto a ella, el puente de madera cubierto más antiguo de Europa, en el que todavía se conservan algunas pinturas. Tan seguros estaban ya en el siglo XIV de que este puente pasaría a la historia que quisieron hacerlo lo más largo posible y por eso cruza el río Reuss en diagonal.

El León de Lucerna, escultura icónica de la ciudad.
El León de Lucerna, escultura icónica de la ciudad.

Al otro lado te espera un entramado de calles empedradas entre las que hay que buscar las fachadas de los edificios que pertenecieron a los importantes gremios del pasado para observar sus pinturas murales. También la Hirschenplatz, la plaza más bonita de Lucerna. Y si tiene tiempo, en un parque de la Denkmalstrasse está la famosa estatua del león de Lucerna, que recuerda a los guardias suizos que murieron en 1792 durante la Revolución Francesa. El escritor estadounidense Mark Twain definió a esta escultura como "el trozo de piedra más triste, conmovedor y contundente del mundo".

Mark Twain definió a la escultura del León de Lucerna como "el trozo de piedra más triste, conmovedor y contundente del mundo"

Subir al monte Pilatus y dormir sobre las nubes

Teleférico al monte Pilatus.
Teleférico al monte Pilatus.
Getty Images/iStockphoto

El monte Pilatus, con sus imponentes 2.132 metros de altura, no solo es uno de los paisajes más espectaculares que rodean Lucerna sino que también está envuelto en leyendas y misterios que lo hacen aún más fascinante. Llegar hasta la cumbre no solo es cómodo y rápido, también puede ser una experiencia muy especial.

El primer paso es un funicular que tarda unos 30 minutos, pero luego esperan unas propuestas de lo más originales: desde degustar una fondue hasta brindar con un buen champán mientras se asciende entre paisajes nevados. Solo hay que reservarlo en su web (www.pilatus.ch) y dejarse sorprender.

El segundo paso es un funicular más moderno y rápido que en pocos minutos te lleva hasta la misma cima. Las vistas son impresionantes mires hacia donde mires. Una vez arriba encontrarás información sobre las leyendas que recaen sobre el monte Pilatus y uno de los hoteles más especiales que podrás visitar en las alturas, el Bellevue, donde se hospedó la mismísima reina Victoria, motivo por el que el salón más elegante del hotel lleva su nombre.

Un paseo por el lago entre paisajes de postal

El Lago de los Cuatro Cantones visto desde el monte Rigi.
El Lago de los Cuatro Cantones visto desde el monte Rigi.

Conocido como el Lago de los Cuatro Cantones (Vierwaldstättersee), es el alma de Lucerna. Rodeado por majestuosas montañas y encantadores pueblos, navegar por sus aguas cristalinas es una experiencia imprescindible para entender la magia de esta región suiza. El recorrido comienza en el mismo centro de Lucerna, frente a la estación de tren.

El paseo te llevará a descubrir encantadoras localidades como Weggis y Vitznau, enclavadas a orillas del lago, cada una con su propio encanto. Desde Vitznau, además, puedes conectar con el legendario tren cremallera que asciende al monte Rigi, conocido como "la reina de las montañas".

Y un extra

Plaza de mercado en el casco antiguo de Lucerna.
Plaza de mercado en el casco antiguo de Lucerna.

Para conseguir que esta escapada a Lucerna sea todavía más especial, nada mejor que alojarse en uno de los hoteles con más historia de la ciudad. El Wilden Mann, ubicado en el centro histórico, está formado por siete antiguas casas, lo que, además de regalar multitud de rincones sorprendentes, también logra que cada habitación sea única.