La temporada de callos acaba de empezar justo ahora. Casa Luis solo trabaja desde octubre hasta el Domingo de Ramos. En este tiempo, el establecimiento hostelero de Ferroñes, que dirige Noelia Elorrieta Rodríguez, vende y cocina hasta cuatro toneladas de callos.

Receta del éxito

¿La receta del éxito? Es la de las cuatro "P": "piquiñinos, picantes, pegañosos y pulcros". "No hay ningún secreto, ya todo está inventado… El secreto es la limpieza y mucho trabajo, además del mimo en la cocina. No hay una fórmula mágica, el callo es un producto que requiere de limpieza", asegura Noelia Elorrieta.

En Casa Luis comenzaron a cocinar este plato en 1965. "En el bar había unas mesinas y mi abuela empezó a hacer callos", rememora Elorrieta. Luego, a mediados de los años ochenta del siglo pasado, cuando empezó a haber grandes superficies, "se cerró la tienda y se orientó más a la restauración".

Tras la abuela, la madre de Noelia Elorrieta estuvo en el negocio más de dos décadas, a partir de los años noventa. La receta original de María Luisa Díaz ha ido pasando de generación en generación, pasando de hacer pequeñas cantidades a las "desorbitadas" que se cocinan hoy en día.

A 20 minutos de Oviedo

Actualmente, todas las semanas se trabaja entre 120 y 140 kilos de callos y se atiende a unas trescientas personas cada fin de semana. Casa Luis abren solo tres días a la semana: viernes, sábado y domingo. El viernes y sábado, además de cocinas, se dan cenas, pero en ningún caso se "doblan mesas". El local se ubica en la carretera LL-2, pasando Posada de Llanera. Está a tan solo 20 minutos de la calle Uría de Oviedo.

La opinión de los comensales

"Si os gustan los callos, tenéis que ir, los mejores que comí en muchos sitios. El adobo exquisito y para terminar requexon con nueces y miel, impresionante. Precios asumibles con vino rioja crianza y café 40€", escribe un cliente en Tripadvisor. "Los mejores callos que comí y lo digo con toda la objetividad valorando todos los ingredientes y el sabor, junto con otras degustaciones todas ellas caseras", comenta otra. "Comida casera muy buena, con mención especial para los callos, muy menudos y tiernos, postres caseros muy buenos", señala otro.