ElPeriodico

Es 2026 el año del centenario de Antoni Gaudí y la Casa Batlló ha decidido subir un peldaño lo que ya comienza a ser una tradición en la ciudad, el espectáculo de ‘mapping’ que se proyecta sobre ese singular lienzo que es la fachada de esa finca. La platea es bien grande y, además gratuita, el propio paseo de Gràcia. Están previstas, si así se puede decir, cuatro funciones: dos el 31 de enero y otras dos el 1 de febrero. Las horas, 19,45 el primer pase, 22.45, el segundo. Son 30 minutos de proyección que, en esta quinta edición, aseguran los organizadores que serán sorprendentemente distintos a las anteriores ocasiones.
Murió Gaudí en junio de 1926 y a lo largo de este 2026, en su memoria, se sucederán, quizá sin coordinación, distintos homenajes, en la Sagrada Família, con un perfil más religioso, y en casa uno de los edificios que el arquitecto de Reus levantó en la ciudad. La Casa Batlló, por ejemplo, inaugura en sus entrañas un nuevo espacio de exposiciones consagrado al arte contemporáneo y ha publicado un nuevo libro, ‘Casa Batlló Contemporany’, escrito por la periodista y comisaria Francesca Gavin, que explora, a su manera, hasta qué punto Gaudí es hoy aún un artista contemporáneo.

Pero lo más inmediato, porque sucede este fin de semana, es, sin duda, el ‘mapping’, que en esta ocasión es el resultado de una colaboración entre el artista visual Matt Clark y la coreógrafa y bailarina Fukiko Takase. El resultado de la colaboración es un espectáculo bautizado como ‘Hidden Order’, que ha sido musicado por el compositor Daniel J. Thibaut.
Los responsables de la Casa Batlló desean mantener algo de suspense sobre en qué será distinto el ‘mapping’ de este año en comparación con el de las cuatro anteriores ediciones. El secreto está en el gran ventanal del piso principal de la finca, que, desde luego, es un escenario privilegiado por sí solo. En ‘Hidden Order’, el juego de luces y la música enmarcarán a su manera algo bien real, los movimientos de la bailarina nipona.
De la complejidad del proyecto da fe el ‘making off’ que es posible visionar en cinco minutos en Youtube. Gracias a un sinfín de cámaras infrarrojas, los movimientos de Takase se convierten en una suerte de arquitectura orgánica (algo muy de Gaudí), que Clark multiplica y superpone para que dé vida a la fachada del 43 del paseo de Gràcia.
En paralelo al espectáculo, lo dicho, la Casa Batlló estrena una sala de exposiciones con una primera muestra titulada ‘Beyond the Façade’. Pretende ser un homenaje al modo en que Ramon Llull y Antoni Gaudí trataban de desentrañar las formas de la naturaleza.
La otra fachada
Los cuatro pases programados de ‘Hideen Order’ llenarán, así suele suceder, el paseo de Gràcia, pero, para oculta, la fachada posterior de la Casa Batlló, que precisamente el año pasado fue objeto de una profunda restauración que no deja indiferente a todos cuantos conocen el antes y el después de parte del edificio. A diferencia de otros arquitectos del modernismo y el Noucentisme, Gaudí no consideraba la parte posterior de sus fincas un espacio que mereciera menos atención. La Casa Batlló es, en este sentido, ejemplar.
La propia restauración permitió a los arquitectos encargados de ese trabajo, Xavier Villanueva y Joan Olona, descubrir ingeniosos y poco conocidos sistemas que empleó Gaudí para las cargas de los balcones. También el sistema de riego de las plantas es una filigrana. Pero por lo que realmente destacó esa restauración finalizada en junio de 2025 es por el radical cambio de la paleta de colores de cada uno de los elementos de esa contrafachada, casi un ‘mapping’ de solo dos fotogramas. Villanueva y Olona se llevaron una sorpresa al investigar el pasado de la finca y descubrir que los colores originales eran otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario