CanalRViajar
Ubicado entre Gerona y Barcelona, guarda un legado medieval sorprendente y lo combina con obras de arquitectura moderna que lo convierten en un destino único.

Aunque suene paradójico, nuestro nuevo pueblo favorito de la Costa Brava no se encuentra a orillas del mar, aunque tampoco se aleja demasiado de él. Está en el interior, muy cerca de la desembocadura del río Tordera.
Situado apenas unos pocos kilómetros de la Costa Brava, entre Girona y Barcelona, Palafolls consigue, sin grandes despliegues, sorprender por su fusión de herencia medieval, patrimonio religioso y arquitectura contemporánea.
Qué ver en Palafolls
El castillo de Palafolls
Sobre un cerro de 200 metros, el castillo de Palafolls domina el valle del Tordera, las tierras agrícolas del Maresme y los caminos que desembocan en la costa. Construido en el siglo XIII, fue un enclave estratégico para controlar la antigua vía real entre Gerona y Barcelona.
Aunque hoy está en ruinas, todavía conserva muchos de sus muros y torres, así como la planta del edificio desde el que se decidía el futuro de toda una comarca feudal. Su planta alargada revela lo que un día fueron un gran salón y una capilla, recientemente restaurada. El acceso está cerrado temporalmente por obras, pero habitualmente es libre; y sigue siendo un lugar imprescindible para quienes quieren imaginar la Edad Media desde las alturas.

La iglesia de San Genís
En el núcleo antiguo de Palatiolo, germen de la actual villa hasta que el centro urbano se desplazó a Les Ferreries, se esconde la iglesia de San Genís, documentada por primera vez en el año 948. Este templo románico pertenecía originalmente al monasterio de Sant Pere de Rodes y fue durante siglos la iglesia parroquial del castillo. Reformada en los siglos XV y XVI, vio cómo se le añadieron un campanario y una torre de defensa circular para defender templo y castillo. Una pequeña capilla gótica en su muro sur completa el conjunto.

Santa María Assumpta, símbolo del pueblo moderno
En el actual centro de Palafolls, en la zona de Les Ferreries, se levanta la iglesia de Santa María Assumpta, construida en 1896 con diseño de Miguel Garriga i Roca. Con sus 27 metros de longitud y un campanario historicista, este templo está catalogado dentro del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Su presencia marca el corazón del municipio y muestra la evolución urbana que trasladó el centro de vida desde el entorno del castillo hasta la ribera del Tordera.

La Biblioteca Enric Miralles
Recorrer el centro de Palafolls significa caminar entre capas de historia. En contraposición de las iglesias medievales y decimonónicas, en el parque de Palafolls se encuentra la Biblioteca Enric Miralles, una de las joyas de la arquitectura contemporánea catalana. Obra póstuma del arquitecto, fue concebida en vida y finalmente inaugurada en 2008. Semienterrada entre los árboles, su estructura cubierta de zinc recuerda a ondas metálicas que se integran en el paisaje, imitando las montañas del Maresme.

El Palauet de Isozaki
Marineland Catalunya
Además de su patrimonio, Palafolls cuenta con uno de los principales centros de ocio acuático de la Comunidad Autónoma: Marineland Catalunya, un parque acuático y marino de 65.000 m² que cada año recibe miles de visitantes con sus piscinas de olas, toboganes y espectáculos de delfines. Ahora sí que no puedes negar que en Palafolls hay sitio para todos los gustos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario