El precio del alquiler, la masificación turística y la falta de comercio de proximidad explican el éxodo de vecinos a otros distritos de la ciudad

Ciutat Vella es uno de los distritos de Barcelona en los que se ha reducido más el número de vecinos mayores de 65 años. De hecho en los cuatro barrios este colectivo se ha reducido entre un 26 y un 31 % en los últimos años. Algunos de los motivos que explican esta disminución son la alta afluencia de turistas, el precio de la vivienda y la falta de accesibilidad y de comercio de proximidad. Por eso muchos de estos vecinos se han marchado a vivir a otros distritos de la ciudad. Estas cifras contrastan con otros distritos. Por ejemplo, en San Martín la población mayor de 65 años ha crecido un 159 %.
Expulsados a otros barrios de la ciudad
Maria Blanco ha vivido toda la vida en la Barceloneta. Asegura que se estima el barrio, pero el precio de los alquileres y la falta de ascensor lo han expulsado. Sin embargo cada día regresa para estar con los que hasta hace poco eran sus vecinos. "Me he visto obligada a irme del barrio", concluye.

Ciutat Vella es uno de los distritos de Barcelona en los que se ha reducido más el número de vecinos mayores de 65 años. De hecho en los cuatro barrios este colectivo se ha reducido entre un 26 y un 31 % en los últimos años. Algunos de los motivos que explican esta disminución son la alta afluencia de turistas, el precio de la vivienda y la falta de accesibilidad y de comercio de proximidad. Por eso muchos de estos vecinos se han marchado a vivir a otros distritos de la ciudad. Estas cifras contrastan con otros distritos. Por ejemplo, en San Martín la población mayor de 65 años ha crecido un 159 %.
Expulsados a otros barrios de la ciudad
Maria Blanco ha vivido toda la vida en la Barceloneta. Asegura que se estima el barrio, pero el precio de los alquileres y la falta de ascensor lo han expulsado. Sin embargo cada día regresa para estar con los que hasta hace poco eran sus vecinos. "Me he visto obligada a irme del barrio", concluye.
Esta situación, desgraciadamente, no es anecdótica. Pilar Aguilar, de la Comisión de Vivienda de la Barceloneta, afirma con rotundidad que "el barrio no está preparado para acoger a este tipo de personas". Sin embargo hay quien, como Mercè González, se resiste a marcharse del barrio.
"Nació hace 77 años encima de La Cueva Fumada y cuando me casé me mudé a pocas calles de distancia", explica González. El inmueble donde reside no tiene ascensor pero de momento todavía puede hacer vida normal. "El problema que tengo es que me canso mucho y tengo que ir parando. Estoy operada de las rodillas y me afecta un poco. Eso no quiere decir que cuando sea mayor y no pueda subir, entonces ya me ves en una residencia", concluye.
Cuando sea más grande y no pueda subir, entonces ya me ves en una residencia"
La avalancha turística y la falta de comercio de proximidad
En el barrio Gótico, según Teresa Picazo, de la AV Gótico, las razones por las que los vecinos del barrio marchan a otros distritos de la ciudad son claras. "El primer inconveniente es la masificación turística, en segundo lugar los edificios no están adecuados para las personas mayores y después la desaparición del comercio de proximidad".

Antònia Huguet hace años que vive en el Gótico y, desde hace unos cuantos, en un inmueble con ascensor. Para ella, sin embargo, la falta de comercio de proximidad es grave. "No puedo comprar pescado fresco, ni carne ni verdura. Todo son supermercados y establecimientos de comida rápida", dice Huguet.
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