miércoles, 22 de julio de 2026

Canal Curiosidades : Los expertos avisan de que Europa se calienta a 0,56 grados por década, casi el doble que la media mundial y confirman que no estamos preparados: «Olas de calor, grandes lluvias y grandes granizadas»

CanalCuriosidades.ecoticias

Europa ya se calienta casi el doble que el planeta y los expertos alertan de olas de calor y lluvias extremas cada vez más frecuentes.


España vuelve a mirar el termómetro con una mezcla de cansancio y preocupación. Junio de 2026 fue el segundo más cálido de la serie histórica peninsular, con una temperatura media de 23,3 °C y una anomalía de +3,2 °C respecto al periodo 1991-2020. Además, fue el tercer junio más seco desde 1961, con lluvias que apenas alcanzaron el 39 % de lo normal. No es poca cosa.

Pero el problema no se queda en España. Europa es ya el continente que se calienta más rápido, a más del doble del ritmo global, y la explicación no depende de una sola causa. Hay más gases de efecto invernadero, cambian los patrones de viento, se pierde nieve y, de forma paradójica, el aire más limpio también deja pasar más radiación solar hasta el suelo.

España ya lo nota

La Agencia Estatal de Meteorología ha sido clara en su balance de junio. Las temperaturas estuvieron por encima de lo normal durante la mayor parte del mes y entre los días 21 y 25 se alcanzaron valores extremos. El día 23, las máximas llegaron a situarse alrededor de 9 °C por encima de lo habitual.

Hubo récords en 15 estaciones principales para un mes de junio y también mínimas excepcionalmente altas en 24 estaciones. Es decir, no solo hizo mucho calor de día. También costó refrescar por la noche, esa parte del verano que antes daba un pequeño respiro y que ahora muchas veces desaparece.

Este detalle importa más de lo que parece. Cuando el cuerpo no se recupera durante la noche, el calor deja de ser una molestia y se convierte en un riesgo para la salud, sobre todo para mayores, niños, personas enfermas y quienes trabajan al aire libre.

Europa va más rápido

Copernicus calcula que, en los últimos 30 años, la temperatura global ha subido unos 0,27 °C por década. En Europa, en cambio, el aumento ha sido de alrededor de 0,56 °C por década desde mediados de los años noventa. El Ártico va todavía más deprisa, con unos 0,75 °C por década.

¿Qué significa esto en la práctica para alguien que vive en la UE? Significa ver más olas de calor, más noches tropicales, más presión sobre la agricultura, más incendios y más problemas en ciudades preparadas durante décadas para retener calor en invierno, no para soportar semanas de calor pegajoso.

La OMS Europa ya ha advertido de que el calor extremo no es una rareza meteorológica, sino una crisis recurrente. Según su director regional, en solo cuatro años el calor se ha cobrado más de 200 000 vidas en la UE y países asociados, aunque muchas de esas muertes eran evitables.

La paradoja del aire limpio

Aquí entra una parte difícil de contar, porque puede parecer contradictoria. Reducir la contaminación del aire es una buena noticia para la salud, para los pulmones y para la vida en las ciudades. Nadie debería leer estos datos como una defensa de volver a ensuciar la atmósfera.

El problema es otro. Durante décadas, algunas partículas contaminantes en suspensión, conocidas como aerosoles, reflejaban una parte de la radiación solar y hacían que menos energía llegara al suelo. Al limpiar el aire, quitamos parte de ese “filtro” artificial, mientras el CO2 y otros gases de efecto invernadero siguen acumulando calor.

El divulgador Jorge Alcalde lo resumía con una frase llamativa: “Enviar menos contaminación a la atmósfera contribuye al aumento de las temperaturas en el continente”. La clave está en entender el matiz. Menos aerosoles significa más sol en superficie, pero el motor principal del calentamiento sigue siendo la acumulación de gases de efecto invernadero.

Más sol sobre el suelo

Un estudio publicado en Remote Sensing of Environment ha analizado las tendencias de radiación solar en Europa entre 1994 y 2023. Sus autores estiman que la radiación solar de superficie observada aumentó 3,1 W/m² por década en ese periodo.

El trabajo reparte la explicación entre varios factores. El efecto directo de los aerosoles supone alrededor del 20 % de la tendencia, mientras que los cambios relacionados con las nubes explican cerca del 80 %. En sencillo, hay menos partículas que bloqueen la luz y también cambios en la nubosidad que permiten que llegue más energía al suelo.

José Antonio Ruiz-Arias, investigador de la Universidad de Málaga y uno de los autores, reconoció que los resultados sobre cuánto había aumentado la radiación y qué factores lo impulsaban fueron “ciertamente sorprendentes”. Y ahí está la noticia. No hablamos de una sensación, sino de una medición sostenida durante décadas.

La nieve también cuenta

La nieve actúa como un espejo natural. Cuando cubre montañas, campos o zonas árticas, devuelve parte de la radiación solar al espacio. Cuando desaparece antes o cubre menos superficie, el terreno oscuro absorbe más calor.

Copernicus incluye la pérdida de cubierta de nieve entre los factores que ayudan a explicar por qué Europa se calienta tan rápido. También señala la geografía, porque una parte del continente se acerca al Ártico, la región que más deprisa se está calentando.

Es un círculo complicado. Más calor reduce la nieve y el hielo. Menos nieve y menos hielo hacen que se absorba más calor. Y eso, con el paso de los años, acelera el cambio.

El calor será más extremo

La última ola de calor europea de junio de 2026 también ha sido analizada por World Weather Attribution. Su estudio concluye que un episodio similar habría sido unos 3,5 °C más fresco durante el día en 1976 y unos 2 °C más fresco en 2003. La misma situación atmosférica, con el clima actual, produce mucho más calor.

Esto es lo que se nota en la calle. Más aire acondicionado, más gasto eléctrico, más noches sin dormir, más golpes de calor y más riesgo de incendios cuando el campo se seca. También más tensión para hospitales, trenes, colegios y redes eléctricas que no siempre fueron diseñados para este nuevo escenario.

La salida no pasa por elegir entre aire limpio o clima estable. Pasa por reducir los gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, adaptar ciudades, viviendas y trabajos a un calor que ya está aquí. Más sombra, más refugios climáticos, mejores avisos y menos emisiones. Todo a la vez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Canal Noticias : Entrará en vigor: Desaparecen los sobres de ketchup, mayonesa y azúcar en los bares y restaurantes a partir de agosto

 NoticiasElPeriodico El mundo avanza a pies de gigante. Y ya sabemos qué se dice: para avanzar hay que soltar el pasado y dejarl...