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Seleccionamos los bares y restaurantes donde mejor hacen este platillo tan popular

Una de las tapas por excelencia es la ensaladilla rusa. En Barcelona hay multitud de bares y restaurantes que la preparan, pero hay algunos que, además, la subliman. Aquí tienes unos cuantos sitios donde querrás pedir otra ración.
Alapar
Jaume Marambio y Victoria Maccarone cruzan la cocina mediterránea con la asiática en el lugar donde estuvo Pakta (Lleida, 5). No es Pakta, claro, pero lo japonés sigue sobre la vajilla, mezclado con lo catalán, con "lo mediterráneo", prefiere el cocinero. Esta es una 'izakaya' o taberna con sabor a fricandó. Esto es lo que comió nuestro cronista gastronómico, Pau Arenós, en Alapar.
Bar El Pollo
Las tortillas de este local de la calle del Tigre, 31, tienen un público leal. Y con razón porque están entre las mejores de la Barcelona atortillada y con una característica única, según el modo de proceder en Bilbao: llevan 'txapela'. La pieza dorada y cremosa, el elemento extra y, encima, una finísima capa de huevo como una crepe. También le dan heavy a las cazuelas, hay un barman y se estrenan con los vinos naturales. Así es Bar El Pollo.

Els Ocellets
Este restaurante de Sant Antoni abierto lleva desde 1984 proponiendo buena cocina de mercado y hospitalidad. Nos han encantado la ensaladilla, los mejillones del Delta, los calamares a la romana y el arroz del 'senyoret' de Els Ocellets.

Bar Nuri
Parece que lleva allí toda la vida pero solo abrió en 2022. Y no solo por el aspecto pretendidamente viejuno y popular de su decoración (esas mesas de mármol, por ejemplo). También por el ambiente, tan apacible y tan casero como las albóndigas con sepia o el fricandó que figuran en una carta repleta de tapas y platos de siempre. Acaba de renovar la carta manteniendo la misma línea y una de las elaboraciones estrella es la ensaladilla rusa con tartar de gamba blanca y mayonesa acevichada. Una versión muy 'top' de este clásico de nuestra gastronomía. Aquí te contamos qué se puede comer en Bar Nuri.

Kasa Hanaka
Tras consolidarse en Sant Gervasi, dentro del centro cívico Vil·la Urània, el negocio abrió su segundo establecimiento, esta vez en el centro cívico Mas Guinardó (plaza de Salvador Riera, 2), en Horta-Guinardó. La propuesta de esta singular taberna japonesa moderna que también parece una cafetería de barrio sigue intacta: cocina nipona casera, sabrosa, con pinceladas de producto local y muy asequible. Atención a su ensaladilla a la japonesa: parecida a la rusa, pero con mayonesa Kewpie, encurtidos nipones y sardina ahumada. Así de bien se come en Kasa Hanaka.

Bonanova
Este clásico no ya de la zona alta sino de la ciudad (nació en 1964) tiene mucha historia. Se nota al entrar, con esa decoración de casino de pueblo modernista que te retrotae a épocas pasadas, a billares y a largas partidas de dominó. Cuenta, además, con una bonita terraza interior. Te sientes donde te sientes, probarás una cocina de mercado con un producto fresco que muchos señalan como de lo mejorcito de Barcelona. Los hermanos Herrero Salvador mantienen en forma el precioso restaurante que heredaron de sus padres, en una finca del siglo XIX. Lo demuestran, por ejemplo, con la ensaladilla rusa, una pequeña virguería con gambitas, mayonesa elaborada con aceite de gambas, patata y huevo, pocos elementos para un gran resultado. Pasean y vean, esto es Bonanova.
Bar Bauma
Este clásico de Barcelona ha regresado al ruedo gastronómico con una carta de tapas y platos mediterráneos y una atmósfera cálida y 'retro' que auguran una segunda etapa exitosa. Una decoración cálida y un servicio amable, eficiente y gentil lo convierten en un sitio confortable al que apetece ir a cualquier hora, sea para desayunar 'flautas', tostadas o bollería, para comer o para cenar. Además de su excelente -y un puntito picante- ensaladilla rusa, esto es lo que se come en Bar Bauma.
Aüc Bar
Joan Martínez y Takeshi Somekawa (Dos Pebrots) se han aliado para abrir un comedor, con los macarrones como estandarte, donde solo aspiran a recibir este elogio: "És bo". Lo consiguen. Está en Sarrià-Sant Gervasi y triunfa, entre otras cosas, por su breve carta el apartado 'Macarrònic'. Así es Aüc Bar.
Casa Pince
Fue el primer 'take away' de la ciudad y se convirtió en referente entre la burguesía por sus banquetes cuando despuntaba el siglo XX. En 2024, más de 100 años después, vuelve con el mismo nombre en el mismo lugar pero, en vez de servir platos afrancesados, sirve una cocina tradicional catalana de rechupete. Su ensaladilla rusa trufada. Así es, en el siglo XXI, Casa Pince, ubicado en los bajos del hotel homónimo.

Can Ugal
El nombre del restaurante tiene guasa: léase al revés y saldrá cómo se llamaba el negocio que les precedió. ¡Lagunak! Era un clásico de Les Corts, un asador vasco caído bajo el rodillo de la pandemia. Conserva la curiosa estructura interior y las vigas que recordaban un caserío y la chuleta de vaca a la parrilla, pero el resto de las huellas del viejo negocio han sido pintadas. Ahora, es una casa de comidas seria con manteles y servilletas que ya ha visitado el entrenador del Barça Hansi Flick. Te cuenta todo Pau Arenós en la crónica que escribió sobre Can Ugal.
Superclàssic
Este establecimiento detrás de la Boqueria (Floristes de la Rambla, 14) propone un vermuteo de calidad (su original ensaladilla rusa lleva tartar de atún macerado) con cervezas bien tiradas, buena música de fondo, un ambiente desenfadado y tapas de toda la vida con toques originales y algo canallas, como el barrio que lo acoge, el Raval. Aquí tienes toda la info sobre Superclassic.
Sintonia
Pablo Tomás y Julià Duque han convertido el picadillo de carne en un emblema, aunque hay que fijarse en los platos donde brilla la temporada. Esta es la crónica de la visita de Pau Arenós a Sintonia.

Contracorrent Bar
"Un bar con firmeza gastro". Así lo definía Pau Arenós, nuestro cronista gastronómico, tras su visita. Cuatro mesas, una micro cocina a la vista donde se desvela Nicola Drago, estanterías con los vinos (y sus precios) en sustitución de la carta física, y donde gobierna Anna Pla, y una pizarra con los platos como alternativa a la carta de papel. Esta es la crónica de Arenós de Contracorrent Bar.

Tapas 24
Carles Abellan, ganó en 2018 el primer Concurso Nacional de Ensaladilla Rusa, celebrado durante el congreso San Sebastián Gastronomika. El jurado, en parte profesional y, en parte, popular, valoró la claridad del sabor y la intensidad y finura de la salsa. Entre los contrincantes, cocineros reputadísimos que hicieron su personal aportación a este símbolo de la cocina popular. Aquí nos explica cómo prepara la ensaladilla, los trucos y los toques que la han convertido en campeona. Así de buena sale la ensaladilla rusa de Tapas 24.
Colmado Wilmot
En la casa de comidas de Eugeni de Diego (A Pluma) y Ana Alvarado en el Upper Diagonal no quedas mal si te chupas los dedos con el ‘capipota’. Un bar con hechuras de restaurante es Colmado Wilmot.

Cruix
Miquel Pardo, del restaurante Cruix, es uno de los cocineros más talentosos del panorama gastronómico barcelonés. Y lo demuestra con su ensaladilla rusa, que ha versionado en formato japonés: 'nigiri' ruso de hueva de atún, "una exaltación del producto". El joven chef juega con el concepto de 'nigiri' aportándole un aire mediterráneo al darle forma de ensaladilla rusa. Esta es su receta de 'nigiri' 'ruso'.
Bodega Solera
Un sitio donde tapear y beber vinos de alto copete con mucha personalidad. La cartelería, los altares y fotos donde se rinde culto a los chefs amigos, la tipografía de los luminosos en los que se homenajean las letras de diferentes instituciones bodeguiles de España, el verde andaluz en camisetas corporativas y puertas y azulejos, los 700 vinos que ocupan armarios y estantes... Es el comienzo de un nuevo grupo hostelero, Grup Mutis, que ya comparte la propiedad del Bar Mut y que va en “busca de talento”, en palabras de Kím Díaz (Entrepanes Díaz y Muticlub), Enric Rebordosa (Grup Confiteria y otros picoteos gastro) y Alberto Casado, el hombre que consolida lo que las mentes anteriores propulsan. Así es Bodega Solera.
Suculent
La casa de comidas de Toni, 'Tonet', siempre tiene platillos notables, que además de estar buenos, plantan en la cabeza la semilla del regreso. En este lugar hay ideas que hocican en el costumbrismo para alcanzar altura, como las patatas paja en la ensaladilla rusa -qué atrevimiento y qué riesgo- y la sustitución del atún de lata por ventresca curada con sal. Esta es la crónica de la última visita de Pau Arenós, donde también probó un arroz sensacional en Suculent.
Al Kostat
Jordi Vilà, que en agosto de 2022 cumplió discretamente 20 años al frente de Alkimia, el restaurante con estrella que dirige con Sònia Profitós, renueva ahora la 'escudella' con una mirada cinegética y tres servicios, y sigue haciendo platos tan populares como la ensaladilla rusa. ¿Dónde? En Al Kostat.
Capet
Este es uno de los escasos establecimientos de Barcelona donde la cocina cinegética encuentra mesa. Y en ella se ha sentado nuestro cronista gastronómico, Pau Arenós. En este artículo te cuenta cómo fue su visita a Capet.
Azul
Este local de la Barceloneta combina una carta mediterránea con unas vistas de la ciudad que fundirán la cámara de cualquier móvil de tanto fotografiarlas. Esto es lo que puedes ver y comer en Azul.




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