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El impuesto revolucionario de Dinamarca: impondrá una tasa a los ganaderos por las flatulencias de sus vacas, ovejas y cerdo
“El objetivo es reducir las emisiones danesas de gases de efecto invernadero en un 70% con respecto a los niveles de 1990 para 2030″, ha afirmado el Ministro de Impuestos, Jeppe Bruus en una información recogida por la agencia de noticias estadounidense Associated Press.
La ‘multa’ por tonelada de metano
En este sentido, a partir de 2030, los ganaderos daneses pagarán un tributo de 300 coronas (40 euros) por tonelada de dióxido de carbono equivalente en 2030. El impuesto aumentará a 750 coronas (100 euros, aproximadamente) en 2035. Sin embargo, debido a una deducción del impuesto sobre la renta del 60%, el coste real por tonelada será de 120 coronas (16 euros) y aumentará a 300 coronas para 2035.
La UE ya planteó este impuesto el año pasado como una manera de cumplir con el Acuerdo de Glasgow en 2021, por el que los líderes de los Veintisiete se comprometieron a mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 o 2°C para el 2100, así como la reducción de las emisiones en un 50% de cara al año 2030.
El “impuesto del eructo” fallido en Nueva Zelanda
Nueva Zelanda, con una población animal de 10 millones de vacas y 26 millones de ovejas ―por cada persona en Nueva Zelanda, hay diez ovejas―, también planteó el comúnmente conocido como “impuesto sobre los eructos”, ya que la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de este país estaba vinculado al ganado.
No obstante, estos planes fueron desechados el pasado mes de junio por la coalición de centro-derecha que gobierna en la isla. En este caso, defendieron que esta política fiscal no era la solución para el problema y han optado por estudiar otras vías, una decisión que fue muy criticada por el partido ecologista de Los Verdes.
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