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Ismail, originario de Senegal y vecino de Gelida desde hace cuatro años, acudió como cada mañana a la estación para desplazarse a su trabajo en Sant Esteve Sesrovires. Sin embargo, no se esperaba que durante todo el día estaría suspendido el servicio por el doble descarrilamiento que se produjo este martes en Cataluña. "Ayer por la noche escuché la noticia del accidente, pero no sabía que no habría trenes", explica a 20minutos. Unos 400.000 usuarios se han visto afectados en toda la comunidad y se están registrando serios problemas de movilidad.
Este vecino de Gelida habitualmente toma la línea R4 hasta Martorell y allí enlaza con los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), que sí están operativos. Tras ser informado por personal de Rodalies de que el autobús con dirección a Martorell sigue funcionando, Ismail espera en la parada consciente de que llegará tarde a su puesto de trabajo: "Ya he avisado a mi jefe de que hoy no podré llegar a tiempo". Y no es el único que está buscando alternativas para llegar a su destino. El corte ferroviario ha obligado a muchos usuarios a recurrir a los interurbanos.
Los autobuses este miércoles circulan completamente saturados. Y así lo está viviendo Aroon Martínez, conductor del bus que cubre el trayecto entre Gelida y Martorell, que asegura que van "a full". "Es un caos. De normal ya vamos siempre llenos, pero hoy aún más", relata mientras más de una decena de pasajeros suben al minibús en la parada de Gelida. El conductor advierte además de que la jornada será más intensa de lo habitual. Debido al corte en Rodalies, está teniendo que detenerse "en todas las paradas" del recorrido.

El alcance del corte ferroviario también ha quedado reflejado en las estaciones de Sants y El Clot, en Barcelona. A primera hora de la mañana, numerosos usuarios se acumulaban en los vestíbulos sin saber que el servicio estaba suspendido en toda la comunidad. Felicia, que trabaja limpiando una casa en Premià del Mar, sabía que el servicio estaba afectado, pero pensaba que solo "para arriba", hacia el norte. Al llegar a El Clot, descubrió que no circulaba ningún tren. "Ahora voy a llamar a la señora de la casa para preguntarle qué puedo hacer. Creo que hay autobuses en Tetuán, a ver si puedo coger algo allí", explica.
A partir de las nueve de la mañana, la afluencia de pasajeros disminuyó notablemente, y solamente algunos viajeros se acercaban a los paneles informativos o a consultar a los informadores de Renfe. "Está todo demorado y no sabemos cuándo van a salir los trenes", explica una informadora de Renfe a dos viajeras cargadas con maletas. También por megafonía se combinan los avisos de alta velocidad con mensajes que recuerda que "Adif ha suspendido la circulación ferroviaria a causa de los desperfectos provocados por el temporal".
Los accesos a las vías 7 a la 14 de la estación de Sants, correspondientes a Rodalies, permanecen cerrados y custodiados por agentes de la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra, que impiden el paso a los usuarios. Entre los afectados se encuentra Luisa y Agustín, una pareja de ancianos que había ido para coger un tren hasta Cunit, donde tienen una segunda residencia. "No estábamos informados de que no había trenes, nos hemos enterado al llegar aquí", lamenta Luisa. Su marido añade que no les han ofrecido "ninguna solución" alternativa y que, finalmente, tendrán que quedarse en Barcelona.

La suspensión total del servicio también ha alterado los planes de usuarios poco habituales. Antonio González, vecino de Miranda de Ebro, llegó esta mañana a la estación de Gelida con la intención de regresar a su casa. "Mi idea era subir hasta Vilafranca del Penedès o Sant Vicenç dels Calders y desde allí ir hacia Lleida", explica. Al conocer que no circulan trenes y que la única indicación recibida ha sido esperar un autobús hasta Martorell, lamenta la falta de información: "En Martorell preguntaré qué puedo coger para ir a Lleida. Me espera un día muy largo".
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