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En la posguerra española conseguir comida no era fácil, y muchas familias apenas llegaban a cubrir lo básico. En ese contexto, los pueblos costeros empezaron a mirar el mar de otra manera y a aprovechar especies que hasta entonces nadie quería vender ni comprar.
Entre esos recursos estaban las ortiguillas, fáciles de encontrar en las rocas y bastante sencillas de recolectar. En aquel momento eran una solución básica, pero hoy han pasado a ser un producto muy valorado que está presente en bares y restaurantes del sur.
El plato que empezó a comerse en Cádiz durante la posguerra y hoy es uno de los más demandados en España
Aunque su nombre científico es Anemonia sulcata, no son algas ni marisco, se trata de una anémona marina que vive pegada a las rocas en zonas poco profundas, tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo. Su aspecto gelatinoso y sus tentáculos urticantes explican el nombre.
En la cocina, las ortiguillas se preparan sobre todo fritas. Conviene limpiarlas bien para retirar la arena y los restos, trocearlas si hace falta y pasarlas por harina antes de echarlas al aceite muy caliente. El resultado es una pieza pequeña, dorada por fuera y blanda por dentro. También sirven para tortillas, revueltos o arroces, aunque la fritura sigue siendo la opción más conocida.
En la provincia de Cádiz, sobre todo en zonas como la Bahía o el Campo de Gibraltar, las familias recurrían a estos animales porque estaban al alcance de cualquiera. Bastaba con acercarse a la costa y recogerlos a mano o con herramientas muy básicas.
Hoy se pueden pedir las ortiguillas en bares tradicionales y también en restaurantes que trabajan producto del mar. El precio refleja ese cambio: el kilo ronda los 30 o 40 euros, según el origen y la disponibilidad.
Cómo hacer ortiguillas fritas en casa
Prepararlas en casa no tiene gran complicación, pero conviene cuidar la limpieza y dar con el punto justo de fritura. El producto debe estar muy fresco, ya que pierde calidad rápido fuera del agua. La clave está en secarlas bien antes de freírlas y en usar aceite muy caliente, para que queden crujientes por fuera sin perder la textura interior.
Ingredientes para preparar ortiguillas fritas paso a paso
- 500 g de ortiguillas frescas.
- 200 g de harina.
- Aceite de oliva abundante.
- Agua con sal.
- Un chorrito de vinagre de Jerez.
Procedimiento para elaborar ortiguillas fritas
- Lavarlas en agua fría con sal y un poco de vinagre.
- Remover con cuidado para soltar la arena y los restos.
- Escurrir durante al menos 20 minutos.
- Cortar las piezas grandes en trozos más manejables.
- Pasar por harina y sacudir el exceso.
- Calentar el aceite hasta unos 180 grados.
- Freír en tandas pequeñas durante menos de un minuto.
- Retirar y colocar sobre papel absorbente.
Conviene servirlas recién hechas y normalmente no hace falta añadirles sal, ya que tienen un sabor salino natural.


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