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Esta batalla internacional vuelve al pueblo valenciano de Buñol en un mar rojo donde 22.000 personas luchan durante una hora con 150 toneladas de tomates, 30 más que el año pasado, en su tradicional Tomatina. Un año más, deja algunas de las imágenes más icónicas del verano de fiestas populares en España.

De todo el mundo
Esta batalla internacional, en la que no solo se escuchará el acento valenciano sino también de todos los rincones del mundo, con especial presencia del australiano y el indio.

22.000 personas
El pueblo valenciano de Buñol vuelve a convertirse en el escenario de la batalla sin tregua de su Tomatina, donde 22.000 personas luchan durante una hora a tomatazo limpio con kilos de esta munición festiva.

Fiesta anual
Los participantes se lanzan tomates unos a otros durante la fiesta anual de la batalla de tomates en Buñol.

Último miércoles de agosto
El pueblo valenciano de Buñol vuelve a convertirse, como cada último miércoles de agosto, en el escenario de la famosa batalla.

Maduración de los tomates
Los tomates deben tener el punto perfecto de maduración para poder ser aplastados con una mano y evitar impactos peligrosos.

Periodistas y profesionales
La fiesta más popular del verano en España y cuenta con más de 400 periodistas y profesionales acreditados de hasta 45 medios de comunicación.

Siete camiones
Los tomates, esa 'artillería roja' seleccionada expresamente para la ocasión, proceden este año de Don Benito (Badajoz) y son trasportados por las calles del centro de Buñol.

Nadie se libra
Una cámara de fotos afectada por los tomatazos recibidos en medio de la batalla donde trabajan cientos de profesionales de todo el mundo.

Múltiples nacionalidades
En la batalla participan unas 22.000 personas de múltiples nacionalidades: "australianos, americanos, japoneses, chinos y, ahora mismo, están viniendo mucho más de la India", asegura el primer teniente de alcalde y concejal de la fiesta popular, Sergio Galarza.

'Piscinazo'
Un hombre se lanza sobre una 'piscina' de tomates durante la fiesta anual de la batalla en la localidad valenciana de Buñol.

Todo bien
Algunos de los participantes se protegen los ojos con gafas de bucear de la acidez de los tomates.

Amor en rojo
Una pareja se besa sobre el suelo inundado de los kilos de tomates aplastados formando una auténtica piscina roja.

Posando
Dos participantes posan delante de una de las lonas de protección que se instalan en distintos puntos del pueblo para protegerlo del lanzamiento de tomates.

Sin piedad
Un hombre recibe una tremenda tomatada lanzada por algunos de los participantes de la popular fiesta.

Derribar barreras
La Tomatina, en su 79ª edición, también pone el foco en derribar barreras y convertirse en una lucha accesible para todos, gracias a un equipo reforzado de voluntarios que asistirán y acompañarán a las personas con discapacidad

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