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Una excursión sencilla desde Prades lleva hasta una ermita excavada en la montaña donde se mezclan paisaje, historia y tradición.

Apunta este paseo si pasas unos días por las Montañas de Prades: desde el pueblo de Prades puedes llegar andando hasta una ermita que parece literalmente encajada en la montaña. El camino es sencillo, la distancia no es excesiva y, al final, aparece una pequeña construcción de piedra rojiza sobre una cueva, con el valle abierto justo delante.

Prades, en Tarragona, es conocido por el color rojizo de la piedra de sus edificios, pero a unos dos kilómetros del centro se encuentra esta pequeña ermita del siglo XVI, que está protegida como Bien Cultural de Interés Local y alrededor de ella se ha conservado una leyenda sobre una Virgen encontrada entre las ramas de una encina.
La ermita más espectacular de España está en el corazón de un parque natural: se llega a través de una ruta de senderismo de ensueñoLa Ermita de la Mare de Déu de l'Abellera posiblemente se construyó hacia 1570, aunque ha sido reformada en diferentes momentos posteriores. Su disposición resulta poco habitual porque se asienta en una cueva a más de 1.000 metros de altitud que ya había servido como refugio. Desde fuera destaca por una fachada bastante sencilla, con un portal de piedra, dos ventanas a cada lado y un campanario. Los muros están terminados con la misma piedra rojiza de la zona, lo que hace que la ermita parezca formar parte de la propia pared del risco.

El lugar tiene además una historia anterior al edificio actual. Según la documentación, en 1484 buscó refugio aquí el fraile Bernat Boïl, que años después sería nombrado primer vicario apostólico de las Indias y acompañaría a Cristóbal Colón en su segundo viaje a América. La actual ermita, sin embargo, se levantó posteriormente, ya en el siglo XVI. También se cuenta que antes de la actual ermita pudo existir otra en este mismo lugar y que allí se habría retirado la reina Margarita de Prades (pero esto es solo una posibilidad, no un hecho demostrado).

La ermita sigue siendo un lugar de devoción. El Lunes de Pascua de Resurrección y el 8 de septiembre, festividad de las Vírgenes Encontradas, recibe visitantes y devotos. Para visitar su interior, hay que hacerlo mediante visita guiada o solicitar la llave en la Oficina de Turismo de Prades, según las condiciones indicadas por el Ayuntamiento.

Llegar hasta la Abellera no exige enfrentarse a una gran caminata y se puede hacer incluso con niños. Desde el pueblo son unos dos kilómetros y existe un camino a pie que pasa también por las ermitas de Sant Antoni y Sant Roc.
Además del objetivo final, el paseo en sí tiene su atractivo propio porque las Montañas de Prades aparecen alrededor entre bosques y antiguos cultivos de castaños. La ermita está situada en torno a los 1.000 metros de altitud y desde el risco se contemplan el valle del río Brugent, Capafonts y Farena, además de Mont-ral y, al fondo, la llanura del Alt Camp y la sierra del Montmell. Cerca hay un área de recreo, con mesas y bancos, así que puedes plantearte la visita como una excursión corta desde Prades y así pasar allí el día.
La Virgen que siempre regresaba a la encina
La parte más curiosa de la historia de la Abellera está en una leyenda que cuenta que un pastor encontró la imagen de la Virgen en una encina a la que acudía para buscar miel. El hombre intentó llevársela a casa en dos ocasiones, pero la imagen regresaba cada vez al lugar donde había sido encontrada.
La relación con las abejas tampoco quedó solo en el nombre. La actual imagen de la Virgen data de 1940 y es una copia de la anterior. Fue coronada en 1956 con una pieza que incorpora 50 abejas de plata, una abeja reina y el escudo de Prades. Por esta razón, la Mare de Déu de l'Abellera es considerada patrona de los apicultores catalanes.
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