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Vivimos en un planeta fascinante lleno de contrastes. Y en él hay lugares extremos, ya sea por condiciones de frío, calor o aislamiento, entre otras razones. Sin embargo, los humanos somos capaces de adaptarnos prácticamente a cualquier circunstancia, como demuestran esas personas capaces de vivir en estos sitios. Te los presentamos.

Oymyakon (Rusia)
Suele estar considerado como uno de los lugares más fríos del planeta, con los termómetros marcando 50 grados bajo cero y rodeado por cientos de kilómetros de taiga, en plena Siberia. Pese al frío y al aislamiento, sus habitantes han sido capaces de adaptarse al entorno.

Cherrapunji (India)
Esta localidad es uno de los lugares más lluviosos del planeta, con precipitaciones extremas durante el monzón. Sus habitantes se han acostumbrado a vivir con ello, construyendo viviendas adaptadas y conviviendo con la humedad constante.

El Alto (Bolivia)
Se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, por lo que tiene unas condiciones extremas. Su millón de residentes conviven con frío y falta de oxígeno, pero han conseguido adaptarse a ello.

Furnas (Portugal)
Esta localidad se encuentra en las Azores y sus habitantes deben convivir con la actividad volcánica constante. El entorno se caracteriza por el azufre, pero la población ha compartido espacio con el volcán durante siglos.

Ittoqqortoormiit (Groenlandia)
Es un asentamiento aislado en la costa este de Groenlandia, que suele permanecer bloqueado por el hielo en muchos meses del año. Los inviernos son largos y oscuros, con temperaturas extremas, pero aun así hay una población permanente que soporta estas condiciones.

Iquitos (Perú)
Es una ciudad inaccesible por carretera, ya que solo se puede alcanzar por aire o a través del río Amazonas. Está rodeada por selva aislada e inaccesible, pero cientos de miles de personas han prosperado pese al calor, la humedad y su remota ubicación.

Sakurajima (Japón)
Este volcán activo ha erupcionado numerosas veces en las últimas décadas y los habitantes de la ciudad de Kagoshima están preparados para lidiar con evacuaciones, alertas y ceniza.

Tristán de Acuña
Es un asentamiento en medio del Atlántico Sur, que se ubica a más de 2.400 kilómetros de la tierra más cercana. La comunidad que reside en él depende de la pesca y de los suministros que llegan en barco.

Longyearbyen (Noruega)
La ciudad más grande del archipiélago de Svalbard se sitúa en el Ártico. Sus habitantes soportan temperaturas bajo cero durante muchos meses, con inviernos extremos y con ausencia total de luz solar. Pese a ello, la comunidad se ha acostumbrado a estas durísimas condiciones.

Siwa (Egipto)
En este oasis egipcio aislado y remoto, cerca de la frontera libia, sus habitantes deben lidiar con la gestión del agua y el calor extremo

Tuktoyaktuk (Canadá)
Se encuentra en la costa ártica canadiense y sus habitantes están acostumbrados a tratar con el frío, los durísimos inviernos y la oscuridad casi total.

Dallol (Etiopía)
Es uno de los lugares más calurosos con temperaturas medias anuales superiores a los 30 grados, que ni siquiera dan tregua por la noche. Pese a su carácter extremo, trabajadores y comunidades locales trabajan en este lugar, normalmente asociados a la extracción de sal.
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