Metropoli
La estación de Rodalies de Sant Joan Despí mantiene su vestíbulo principal cerrado al público desde el pasado mes de diciembre, una situación que está afectando diariamente a los miles de viajeros que utilizan esta parada.
La clausura del recinto es la consecuencia directa de la okupación del piso situado en la planta superior del edificio, un inmueble que antiguamente estaba destinado a viviendas de profesionales ferroviarios.
Mientras Adif, Renfe y el Ayuntamiento de la localidad tratan de desbloquear el conflicto, el acceso al equipamiento continúa realizándose por una puerta lateral, lo que obliga a los usuarios a prescindir de los servicios habituales, como las máquinas expendedoras de billetes, según ha adelantado La Vanguardia.
Daños en los pisos
El origen del cierre se remonta a los incidentes provocados por los primeros ocupantes del piso, cuya estancia derivó en una situación de inseguridad para los viajeros.
Según informes sobre el estado del edificio, aquellos ocupantes causaron daños estructurales graves, como la rotura de cristales que caían sobre la zona de tránsito y desperfectos en el sistema eléctrico.
La situación se volvió insostenible cuando parte del techo del vestíbulo cedió sobre la zona de los tornos, lo que llevó a Renfe a ordenar el cierre preventivo del edificio por motivos de seguridad.
Nuevos okupas
Aunque los responsables de los destrozos iniciales abandonaron el lugar, la okupación ha persistido con nuevos inquilinos.
Aunque fuentes citadas por el mismo medio señalan que el perfil de los actuales habitantes no presenta el mismo nivel de conflictividad, el inmueble sigue en manos de terceros sin autorización.
Adif, en su calidad de propietario de la finca, ha interpuesto las denuncias correspondientes ante los tribunales, un proceso que sigue su curso. Mientras tanto, desde el exterior del edificio son visibles los signos de degradación: ventanas rotas o mal cerradas y un estado general de envejecimiento que contrasta con la actividad ferroviaria de la planta baja.
El Ayuntamiento interviene
Ante la falta de una resolución rápida por la vía judicial, el Ayuntamiento de Sant Joan Despí ha optado por intervenir.
El consistorio ha convocado a los representantes de Adif y Renfe a una reunión prevista para principios del mes de mayo.
El objetivo principal de este encuentro es coordinar una solución conjunta que permita, en primer lugar, recuperar el uso del edificio y, posteriormente, ejecutar las obras de adecuación necesarias para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre si será posible realizar estas reformas con el inmueble okupado.
Inversiones en el Baix Llobregat
Esta situación de bloqueo en Sant Joan Despí coincide con un periodo de inversión y mejora en otras estaciones de la línea. Mientras la estación local aguarda una solución, las infraestructuras ferroviarias del Baix Llobregat viven momentos de contraste.
Por un lado, se han retomado las obras en Molins de Rei para dotar a la estación de ascensores y accesibilidad universal con un presupuesto de más de once millones de euros.
Por otro, se ha licitado la reforma integral de la estación de El Papiol, que contempla la creación de un nuevo vestíbulo y la mejora de andenes.



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