CanalCuriosidades
Plásticos, metales y vidrios son algunos de los materiales que, hasta llegar a una tonelada, han sido retirados de una grieta a 2.300 metros de altura, en pleno Parque Natural de Picos de Europa, en Cantabria. Los responsables de esta acción coordinada son un equipo de técnicos de la Federación Cántabra de Deportes de Montaña y Escalada (FCDME) y la Federación Cántabra de Espeleología, además de personas voluntarias con amplia experiencia en montaña.
Esta actuación, llevada a cabo durante el primer fin de semana de agosto, forma parte del plan de Apadrinamiento de Espacios Naturales del Proyecto LIBERA, creado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes. En este caso, el foco se ha puesto en este vertedero, alimentado durante años por la irresponsabilidad de tantos.
Durante la extracción aparecieron sillas, bombonas y todo tipo de bolsas. Desde SEO/Birdlife indican que este hallazgo "evidencia cómo determinados residuos pueden permanecer durante años ocultos en enclaves naturales de difícil acceso sin que su impacto resulte visible para la mayoría de visitantes".
La vicepresidenta de la FCDME y coordinadora del proyecto Libera, Sara Novoa, explica a El Confidencial que la logística ha tenido "meses de preparación: reuniones, permisos, compra de material, organización de los porteos y coordinación de todo el equipo".
"Trabajábamos a 2.350 metros de altitud, en una cavidad a la que solo se podía acceder mediante técnicas de montaña y espeleología", añade. La extracción de residuos tuvo que ser realizada de forma manual, con un sistema de poleas y, posteriormente, para su evacuación, fueron transportados en helicóptero. Celebra que, a pesar de las adversidades, "todo salió según lo previsto y sin incidentes".
La zona afectada por este vertedero, cercano al refugio de montaña de Cabaña Verónica, pertenece a un macizo kárstico, lo que significa, explica Novoa, que "el agua se filtra muy rápidamente por las grietas y cavidades hacia el interior de la montaña. Por eso, mantener residuos durante tantos años en un lugar así nunca es una buena noticia, porque pueden acabar afectando a un medio muy sensible".
"Muchas veces solo vemos la montaña por fuera, pero debajo existe todo un mundo"
"En el interior de estas cavidades viven pequeños ecosistemas muy frágiles, y cualquier alteración puede afectar a ese equilibrio natural", esta es la premisa que ha movido la actuación, no solo retirar residuos, sino proteger este espacio de gran valor ambiental.
Novoa celebra, además, la cooperación y lo pone como ejemplo de que "cuando administraciones, entidades ambientales y federaciones deportivas colaboran con un objetivo común, se pueden sacar adelante actuaciones muy complejas que benefician a nuestro patrimonio natural".
Los senderistas, parte de la solución
Aunque acciones como esta pretenden, también, trasladar un mensaje de concienciación más allá de su realización, la coordinadora matiza: "Los residuos que hemos encontrado no son recientes. Son residuos históricos, muy deteriorados, probablemente desde los años sesenta". Con esto, explica que "no queremos que se identifique este problema con la forma actual de disfrutar la montaña. Hoy los montañeros y los espeleólogos somos parte de la solución". Un proyecto cuya obra afecta al pasado y el presente, pero que traslada su impacto al futuro.
Desde la federación se saben afortunados de que su desempeño esté íntimamente ligado al entorno natural y, en su condición de cántabros, la defensa del Parque Natural de Picos de Europa es esencial. "Los montañeros, escaladores o espeleólogos somos quienes más tiempo pasamos en estos lugares y, precisamente por eso, también tenemos una responsabilidad especial. Si conseguimos que este proyecto haga reflexionar a alguien y anime a cuidar un poco más la montaña, habremos conseguido mucho más que retirar unos residuos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario