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La falta de vivienda en la ciudad de Barcelona es una realidad que está creciendo y, como resultado, extendiéndose a más espacios. Durante poco más de un año, los residentes de la Villa Olímpica y de Poblenou han estado viviendo día a día con los asentamientos que se han establecido en la zona y que, según ellos, están creciendo cada vez más. Actualmente, hay espacios que ya han sido desalojados, pero hay zonas, como la Plaza de los Campions y la fuente de Cobi, donde decenas de personas aún pasan la noche.

Exigen un techo para quienes pasan la noche allí

Una de las personas que vive allí es Alex, un ruso que se mudó aquí hace seis meses. Cada mañana limpia su tienda y también el medio ambiente, porque, dice, le gusta cuidar de Barcelona. Sin embargo, hay un grupo de residentes que explica que, desde que las tiendas se han multiplicado, la zona se ha vuelto más insalubre e insegura. De hecho, han empezado a colgar un cartel en algunos edificios del barrio para denunciar que la situación ya es insostenible.

Sin embargo, para la Asociación de Vecinos de la Aldea Olímpica, esta protesta no tiene en cuenta la vulnerabilidad de estas personas. Jordi Giró, presidente de la entidad, recuerda que es importante mantener el espacio público en buen estado, pero que detrás de ello "hay un trasfondo social". De hecho, pide que si estas personas son desalojadas, se les ofrezca un "techo o destino", porque "son residentes de la ciudad" como el resto.

Espacios cada vez más marginales

"Si no hay alternativa, la gente no desaparecerá", y esto es evidente para Beatriz Fernández, directora de la Fundación Arrels. De hecho, algunas de las personas que ahora pasan la noche en asentamientos costeros son las mismas que lo hicieron meses atrás en la Zona Franca antes de ser desalojadas. Por lo tanto, la entidad recuerda que desalojarlos solo desplaza el problema, pero no ofrece soluciones reales. Al mismo tiempo, Arrels también denuncia que los espacios donde pueden quedarse las personas sin hogar son cada vez más limitados y que, por tanto, pierden "la poca red que pueden tener": "¿La subsistencia de estas personas está siendo limitada para qué? Para que se vayan, pero ¿a dónde?"

Fernández señala que sus destinos son cada vez más marginales, porque están en los márgenes. Este es el caso de la Ronda del Litoral, un espacio donde la imagen también se está transformando: "Nos estamos moviendo del centro hacia las afueras".

Creix la preocupació pels assentaments al litoral: "Ells també són veïns de la ciutat" | assentaments, sensellarisme