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Las playas de Barcelona en los últimos días desgastadas por las lluvias torrenciales son también un espacio de recreo otoñal nada desdeñable. Con la bajada de las temperaturas siguen siendo uno de los grandes espacios públicos de la ciudad para pasear, hacer deporte o acercarse al mar, aunque buena parte de los servicios disponibles durante los meses de más calor dejan de funcionar.
Desde finales de septiembre empieza la temporada baja de playas, un periodo que este año se prolongará hasta el 30 de noviembre. La principal diferencia con la temporada alta es que ya no hay servicio de salvamento y socorrismo, por lo que el baño queda fuera del periodo en el que las playas cuentan con vigilancia habitual.
Desde este mes también finaliza el baño asistido para personas con movilidad reducida, uno de los servicios que funciona durante la temporada de baño en puntos como Nova Icària, Sant Miquel y la zona de baños del Fòrum. Su calendario y disponibilidad está vinculado solamente a las temporadas media y alta.
Sin baños públicos ni lavapiés
Los lavabos públicos tampoco mantienen el mismo funcionamiento que en verano. Algunos equipamientos vinculados a la temporada dejan de prestar servicio, mientras que los baños situados en instalaciones permanentes del frente marítimo pueden mantener sus propios horarios.
Otro cambio visible afecta a las duchas y lavapiés. Barcelona mantiene desde hace algunos años restricciones en estos elementos para reducir el consumo de agua (algo que fue especialmente relevante en años de sequía). Por ello, su disponibilidad siempre depende de las medidas vigentes. Así, no conviene contar con ellos como un servicio garantizado al visitar la playa fuera del verano.
Aunque sigue apeteciendo muchísimo aprovechar la tibia calidez de los rayos de sol en una mesita en la arena de la playa, los chiringuitos tampoco tienen un calendario idéntico en todas las playas. Su funcionamiento depende de las autorizaciones y temporadas de cada establecimiento, por lo que durante el otoño la oferta es considerablemente menor que en julio o agosto. Los restaurantes y locales permanentes del paseo marítimo, en cambio, mantienen sus propios horarios.
Las áreas de deporte, en marcha
Lo que sí continúa disponible es buena parte del espacio destinado al deporte al aire libre, pues es ahora, con la bajada de las temperaturas, cuando apetece entrenar en este espacio natural. Las playas cuentan con áreas y elementos para practicar voleibol, gimnasia y otras actividades, además de los recorridos del paseo marítimo utilizados para correr, caminar o ir en bicicleta.
Barcelona dispone de nueve playas de arena y la zona de baños del Fòrum, distribuidas a lo largo de unos 4,5 kilómetros de litoral. Las playas pueden utilizarse durante todo el año, también en otoño, aunque fuera de la temporada de baño no cuentan con los mismos servicios ni con las mismas condiciones de vigilancia y seguridad.
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