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La peste nos parece algo que fue parte de un lejano pasado; la asociamos a las grandes epidemias de la Edad Media. Pero la peste nunca se fue. Una técnica de laboratorio murió la semana pasada en Irkutsk (Siberia) tras desarrollar una neumonía grave. Varios hospitales de esa región han sido puestos en cuarentena por sospechas de peste pulmonar.
Se llamaba Daria Shipilova, tenía 28 años y era empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente en un hospital de Shélejov. Medios rusos e internacionales informaron de que la causa de su fallecimiento podría haber sido una infección por Yersinia pestis, la bacteria de la peste, probablemente en su forma neumónica. Ninguna autoridad federal ha confirmado ese diagnóstico.
¿Neumonía de etiología "no establecida"?
Rospotrebnadzor, el servicio ruso de protección a los consumidores, que no mencionó en momento alguno un posible contagio de peste, afirmó que el diagnóstico fue una "neumonía de etiología no establecida". Según este departamento, en el citado instituto no se reportaron emergencias vinculadas a patógenos.
El origen del contagio no ha sido establecido. Según la versión difundida principalmente por sus compañeros y varios medios independientes, el 25 de septiembre, esta técnica de laboratorio estaba manipulando material biológico vivo. Entonces, de manera accidental, rompió un tubo de ensayo que contenía la bacteria Yersinia pestis. Sin embargo, Rospotrebnadzor afirma que no se notificó ningún incidente en el instituto durante la manipulación de microorganismos patógenos.
Pero hay otras versiones. Una dice que Shipilova se contagió en Tailandia, de donde regresó recientemente; otra, que fue en una expedición de campo cerca de la frontera con Mongolia; y una tercera menciona la mordedura de una rata.
Cómo murió la técnica de laboratorio
El 27 de septiembre, el estado de la mujer empeoró bruscamente. Shipilova fue hospitalizada de urgencia en el hospital del distrito de Shélejov. Inicialmente, los médicos, que desconocían las circunstancias del incidente, sospecharon que se trataba de una forma grave de COVID-19 y la trasladaron a un centro especializado.
Sin embargo, el rápido deterioro de su estado y su cuadro clínico les llevaron a realizar pruebas rápidas para detectar posibles infecciones especialmente peligrosas. Finalmente, a pesar de haber sido conectada a ventilación artificial, Shipilova murió. La forma pulmonar de la peste evoluciona de manera fulminante y, sin un tratamiento antibiótico específico administrado rápidamente, es casi siempre mortal.
Cerca de 200 personas que habían tenido contacto con la fallecida han sido puestas bajo observación médica y varios hospitales han quedado en cuarentena. Según el canal independiente ruso Liudi Baikala (Gente del Baikal), en al menos cuatro instituciones médicas, incluyendo un hospital pediátrico, se han impuesto cuarentenas de hasta tres semanas.
Rumores y pánico
El sábado, las autoridades de Baikalsk, otra ciudad de Irkutsk, pidieron a los habitantes que evitaran viajar a Shélejov por la peste, aunque eliminaron el mensaje pocas horas después, informa Euronews. Ese día, como medida preventiva, se hizo obligatorio el uso de mascarillas en la fábrica de aluminio de la localidad. Vecinos afirman haber visto en las calles a personas con trajes de protección, mascarillas y guantes y señalan que se han repartido mascarillas en guarderías y centros de educación infantil.
Basándose en información de Rospotrebnadzor y del gobierno regional, el jefe de la República de Buriatia, Alexéi Tsýdenov, dijo que la muerte de la joven estaba relacionada con la peste. Horas más tarde, reformuló su mensaje en términos más prudentes.
Esa falta de claridad alimentó el pánico en las redes sociales de Irkutsk y las regiones vecinas. El epidemiólogo ruso Guennadi Oníschenko intentó tranquilizar a la población afirmando que los vectores de la peste (roedores y pulgas) ya habrían entrado en hibernación en Siberia a principios de octubre.
Autoridades: no hay peste, situación estable
El gobernador de Irkutsk, Ígor Kobzev, ha intentado quitarle importancia a lo sucedido. Asegura que los contactos no presentaban síntomas y sus pruebas de laboratorio habían resultado negativas. El pasado viernes, Kobzev celebró una reunión de emergencia debido "a la sospecha de un caso de contagio de un habitante de la región con una infección especialmente peligrosa", sin puntualizar cuál.
"Todas las personas que contactaron (con el paciente) están bajo observación médica. A día de hoy ninguno tiene síntomas de contagio y todos los análisis son negativos", aseguró el gobernador de Irkutsk. Una fuente de los servicios de Sanidad regionales comentó a Liudi Baikala que las autoridades no han reconocido el hecho y en ningún documento oficial figura el diagnóstico de "peste pulmonar".
Según un comunicado de Rospotrebnadzor de este domingo, "la situación sanitaria y epidemiológica en la región de Irkutsk, así como en las ciudades de Irkutsk y Shélejov, es estable". La agencia precisó que se implementó un "conjunto específico de medidas" tras el fallecimiento de la empleada del Instituto de Investigación de la Peste de Irkutsk, cuyo diagnóstico fue una "neumonía de etiología indeterminada".
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