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La falta de servicio de trenes provoca aglomeraciones en las principales paradas de autobús de municipios como Mataró, Sabadell y Terrassa

Catalunya ha amanecido este miércoles sin servicio de Rodalies y con miles de viajeros buscando una alternativa a contrarreloj. El plantón de los maquinistas a primera hora de la mañana tras la última jornada de lluvias intensas ha trasladado el caos de las vías a la carretera, y rápidamente se han formado aglomeraciones importantes en los autobuses interurbanos que conectan las ciudades del área metropolitana y el Maresme que no cuentan con tantas alternativas de transporte que el tren para desplazarse hasta Barcelona.
"Si vives en el área metropolitana y no funciona Renfe, no puedes desplazarte", explica a EL PERIÓDICO Gerard, de 28 años y usuario frecuente del autobús E21 que une Mollet del Vallès (Vallès Oriental) y Barcelona. Desde las 8 de la mañana se ha encontrado con el tumulto de gente esperando en la parada habitual y, tras dos autobuses llenos y más de 20 minutos de espera, ha conseguido subir. "Es vergonzoso, y no es ni la primera ni la última vez que pasará", expresa.
Para los vecinos de las comarcas del Vallès no es novedad que cada vez se prefiera viajar con autobús interurbano antes que optar por un Rodalies que suele presentar frecuentes averías, retrasos e incidencias ya consideradas crónicas. Es por ello que líneas clave que conectan municipios como Sabadell, Terrassa, Badia, Sant Cugat, Cerdanyola o Castellar con Barcelona (C5, A1, A2, e1, e2.1, e3, A4, B1 y B2), que ya suelen ir prácticamente completas en horas punta, esta mañana se han visto sobredemandadas por el paro ferroviario.

Mataró, principal afectado del Maresme
El mismo escenario se ha trasladado al Maresme, donde las líneas e11.1 y e11.2, 803, 804, 806, C30 y C10 con conexiones entre Mataró, Vilassar, Premià de Mar y Barcelona se han colapsado y la compañía ha tenido que adaptar expediciones ante el aumento de pasajeros que, sin trenes, han recurrido al autobús como principal alternativa. "La situación es un desastre", ha denunciado un grupo de pasajeros de la capital del Maresme. Ha señalado, además, la falta de organización en estos casos ya que los vehículos salían "llenos desde las primeras paradas, dejando tirados a cientos de personas" que llevaban más rato esperando en las siguientes paradas.

Y más allá de las incidencias, algunos usuarios han aprovechado la situación para señalar un problema de fondo. "El transporte público también es un bien público esencial para garantizar el ejercicio de nuestros derechos fundamentales", explica un afectado en sus redes sociales. "De hecho, una buena red de Rodalies ayudaría a enfrentar el reto de la vivienda. Miles de personas podrían vivir más lejos de Barcelona si tuvieran la garantía de poder llegar. Pocas huelgas se hacen al respecto", concluye.
Refuerzo de autobuses
Para afrontar la situación, el departament de Territori ha activado un total de 49 autobuses de refuerzo extra en coordinación con los operadores de transporte interurbano por carretera que se ha añadido al que ya se había preparado a raíz del episodio de tormentas que empezó el pasado sábado en el que se organizó un operativo con capacidad para movilizar hasta 70 vehículos extra, principlamente destinados a cubrir las incidencias y los cortes ferroviarios en comarcas del Vallès y Maresme. Sin embargo, las dificultades registradas han obligado a ampliar el esfuerzo y los refuerzos a escala de todo el territorio catalán para cubrir una treintena de líneas que ya de por sí suelen ir tensionadas.
Sin embargo, la Promoció del Transport Públic (PTP) ha asegurado por su lado que "no puede ser que cada vez que haya un temporal fuerte haya un accidente ferroviario y, a consecuencia de este, un cierre total del sistema". Además "cada hora cuenta", aseguran, porque se quedan 300.000 personas sin posibilidades de desplazamiento, y reclaman a la Generalitat que decrete teletrabajo para los afectados. "Estos episodios irán a más, y hace falta que Adif tenga la infraestructura preparada y vamos demasiado lentos", zanja.
Carreteras colapsadas
Pero también, muchos los habituales del transporte público han optado por el vehículo privado como alternativa para llegar a Barcelona. Y, con toda la presión puesta en las carreteras, ya desde primera hora se han registrado varios accidentes que han complicado aún más la circulación.
En la C-32, un siniestro en Premià de Dalt ha obligado a cortar un carril y ha provocado hasta ocho kilómetros de retenciones en sentido Barcelona, mientras que otro accidente en Mataró ha generado cuatro kilómetros de congestión desde Sant Vicenç de Montalt. También en la C-31 entre L'Hospitalet y Vilafranca en dirección a Barcelona se han sumado 6,5 kilómetros de retenciones, otros 12,5 en la A-2 entre El Papiol y Cornellà de Llobregat y en la B-23 (4,5 kilómetros).
Además, la C-58 ha registrado importantes problemas de circulación, con carriles cortados entre Badia del Vallès y Barcelona y entre Sabadell y Terrassa a lo largo de la mañana. Y las rondas de Barcelona, tanto la de Dalt como la Litoral, han concentrado varios tramos de más de siete kilómetros de tráfico lento.
Huelga de autobuses en Barcelona
Ante un escenario en el que el tren ha vuelto a dejar en las manos del autobús interurbano los trayectos entre los municipios, las líneas urbanas de Barcelona mantienen su conflicto con Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) tras la insuficiente propuesta de la directiva para su nuevo convenio en el que reclaman descansos más justos y la aplicación de la jornada de 35 horas.
Según los sindicatos, las negociaciones están completamente rotas e irán a la huelga parcial los próximos días 8, 14, 15, 20, 22, 27 y 29 de octubre con paros parciales en varias franjas del día. "La inacción de la dirección será la única responsable de que los ciudadanos queden sin servicio en los próximos días", aseguró el comité de empresa en el último comunicado emitido este martes.
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