Acompañamiento
Hay platos que, solo con su olor, empiezan a conquistar antes incluso de llegar a la mesa. Este gratinado de patatas y setas juega con esa expectación doméstica: las patatas se ablandan hasta casi deshacerse, las setas aportan ese punto profundo que solo dan el ajo y una chalota bien tratada, y la nata lo hilvana todo con una suavidad que sorprende por lo poco que exige. Es un acompañamiento discreto solo en apariencia. Va igual de bien con un asado de fin de semana que con una ensalada improvisada entre semana, y tiene una virtud que no es menor: al día siguiente está aún mejor, cuando los sabores se han asentado. Si te apetece disfrutar de esta receta, nada complicada, aquí tienes el paso a paso.
Ingredientes
- 450 g de patatas
- 200 g de setas (en este caso, champiñones)
- 20 g de mantequilla
- 200 ml de nata fresca
- 1 diente de ajo
- 1 chalota (o 1 cebolla pequeña)
- Sal
- Pimienta
- Perejil fresco
- Cebollino (opcional)
Materiales
- Sartén
- Tabla de cortar
- Cuchillo (o mandolina)
- Fuente de horno
Preparación
Paso 5:
Incorpora las setas y cocínalas durante unos 10 minutos a fuego medio-alto, removiendo con regular
Paso 1:
Limpia los champiñones con un paño húmedo o papel de cocina para retirar la tierra y córtalas en láminas finas.
Paso 2:
Pica la chalota y el diente de ajo.
Paso 3:
Lava y pica el perejil.
Paso 4:
Derrite la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade la chalota y rehógala de 2 a 3 minutos, hasta que esté transparente.
Paso 5:
Incorpora las setas y cocínalas durante unos 10 minutos a fuego medio-alto, removiendo con regularidad, hasta que suelten el agua y empiecen a dorarse.
Paso 6:
Añade el ajo picado, sal y pimienta. Cocina 2 minutos más y termina mezclando el pereji
Paso 7:
Pela las patatas y córtalas en rodajas muy finas (si tienes mandolina, mejor).
Paso 8:
Unta con mantequilla una fuente apta para horno. Coloca una primera capa de patatas, luego una capa de setas, y continúa alternando hasta utilizar todos los ingredientes.
Paso 9:
Vierte la nata por encima del gratinado. Salpimienta y añade una pequeña nuez de mantequilla sobre la superficie para aportar más sabor. Hornea a 180 ºC durante aproximadamente 1 hora, hasta que las patatas estén tiernas.
Paso 10:
Antes de servir, espolvorea un poco de cebollino picado. ¡Y listo!


No hay comentarios:
Publicar un comentario