Este rincón de la Costa Dorada cuenta con una playa cuyo nombre no invita a ir pese a sus aguas cristalinas y paisajes únicos: te contamos todos los detalles
Las playas deCataluña son, sin duda, fascinantes. Ofrecen una gran variedad de paisajes y actividades que reflejan la auténtica esencia del mar Mediterráneo: ya sea en laCostaBravao en laCosta Dorada. En ellas se puede nadar e incluso hacer surf o paddleboard, además de otras actividades como snorkel.
En esta ocasión te traemos una de las playas de la comarca deTarragona, donde las aguas cristalinas y su arena dorada la catapultan como una opción ideal en este tramo final delverano, aunque su nombre pueda indicar todo lo contrario. Esto es lo que debes saber para no perderte nada.
Esta es la playa con el nombre más curioso de Cataluña
Cala Mosqueses una hermosa playa localizada enl’Ametlla de Mar, en la provincia de Tarragona, al norte de lasTerres de l'Ebre. Mide aproximadamente 25 metros de largo y 20 de ancho, rodeada en parte por pinos blancos y formando una bahía natural con aguas que no superan los seis metros de profundidad.
Cala Mosques TERRES DEL EBRE
En esta cala, el suelo mezcla arena dorada y fina con pequeños guijarros, y su entrada al mar es suave y gradual. Aunque se encuentra junto a la urbanización deLas Tres Calasy dispone de servicios como un chiringuito, estacionamiento y duchas, este rincón de Tarragona suele tener una baja afluencia de visitantes.
Sus aguas transparentes son perfectas para los amantes del submarinismo y el snorkel, especialmente porque es un punto de paso haciaPunta Galera, una zona con una gran diversidad de fauna marina, donde además se permite la pesca submarina. A quienes les gusta navegar a vela, a solo dos kilómetros se encuentra el club náutico de la urbanización deCalafat, que ofrece una amplia gama de deportes acuáticos como kayak y piragüismo.
Cómo llegar hasta la playa
Cala Mosquesse sitúa en laUrbanización Les Tres Cales, sin número, enl’Ametlla de Mar. Si decides viajar en coche desdeTarragona, el trayecto tiene una duración aproximada de 40 minutos. Debes tomar la autopistaAP-7en dirección sur y seguir por esta vía hasta lasalida 39. Desde allí, continúa por laN-340siguiendo las señales hacia la urbanizaciónLes Tres Cales.
Desde Barcelona, por el contrario, el trayecto en coche es algo más largo, de aproximadamente una hora y 30 minutos. Deberás tomar la autopista C-32 hacia el sur y luego conectar con la AP-7 en dirección a Tarragona/Valencia. Al llegar a la salida 39, sigue las indicaciones hacia l’Ametlla de Mar y, una vez en la localidad, continúa por la N-340 hasta la urbanización Les Tres Cales.
A lo largo y ancho de toda España hay numerosas rutas de senderismo que discurren por paisajes de ensueño, ya sean desfiladeros vertiginosos, bosques que casi parecen encantados, escarpadas montañas o incluso orillas de ríos. Los senderos que se pueden recorrer son muchos, y la mayoría de ellos son tan espectaculares que muchos sueñan con alejarse unos días de la ciudad y relajarse en plena naturaleza, especialmente los que viven en el centro de Madrid.
Aunque muchos creen que estas rutas solo se encuentran en la España más rural, lo cierto es que en la comunidad de Madrid también hay magníficos senderos que se pueden completar en un fin de semana y que trascurren por lugares impresionantes. Desde cascadas imponentes hasta montes en los que se puede tener una panorámica impresionante, hay espectaculares recorridos a pocos kilómetros de la capital.
Cascada del Purgatorio
Cascada del Purgatorio.
En el ya de por sí increíble municipio de Rascafría tiene su punto de partida la ruta a la Cascada del Purgatorio, un sendero de casi 12 kilómetros que cruza el río Lozoya. Desde el precioso Puente del Perdón, al lado del Monasterio de Santa María del Paular, los senderistas harán un recorrido por bosques verdes que van a parar al impresionante salto de agua que da nombre a todo el sendero y que es una de las mayores maravillas naturales que se pueden visitar cerca de Madrid.
Camino Puricelli
Camino Puricelli
Cerca de la localidad de Cercedilla se encuentra esta ruta que va a parar al Valle de la Fuenfría, un espectacular entorno situado al norte de Madrid. Este sendero de apenas cuatro kilómetros es ideal para hacerlo en familia, ya no solo por la corta distancia, sino porque apenas tiene pendiente y además es de muy fácil acceso, ya que acaba en la estación de ferrocarril del municipio.
El bosque de la Herrería
Bosque de la Herrería.
Los árboles de este bosque dotan al entorno del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial de una espectacularidad mayor. La increíble biodiversidad de flora y fauna que se encuentra a lo largo de los 4,5 kilómetros de esta ruta es casi incomparable en la comunidad, y por ello es uno de los mejores senderos para pasar un domingo fuera de Madrid.
Camino Viejo de Las Matas
Parque Regional del curso medio del río Guadarrama.
El Camino Viejo de Las Matas ha obtenido hace pocas semanas el título de Sendero Azul, siendo el primero de toda la comunidad de Madrid en lograrlo. En esta ruta de senderismo que atraviesa el Parque Regional del río Guadarrama, quienes se adentren en ella podrán disfrutar de una relajación inigualable al lado de tranquilas aguas e increíbles árboles, y lo mejor es que se encuentra en Las Rozas, a escasos minutos de la capital.
Ruta de los Cañones del Lozoya y el Cerro de la Oliva
Cañones del río Lozoya.
En la Sierra de Ayllón se encuentran algunos de los paisajes más impresionantes de toda España, y para poder verlos en primera persona se puede recorrer esta increíble ruta de senderismo de más de ocho kilómetros que comienza en la Ermita de la Virgen de la Oliva, discurre por imponentes cañones y finaliza en una histórica presa.
Recorrer de cabo a rabo la geografía aragonesa obliga a detenerse en alguna de sus maravillas. Un buen momento para hacerlo, si es posible, es este martes, 18 de abril, Día Internacional de los Monumentos.
El número de turistas que visita Aragón no deja de crecer. En 2022 un total de 7.464.760 personas se acercaron a la Comunidad que se convirtió en el destino del 4,4% de los españoles. Y es que muchos ya han descubierto que el patrimonio aragonés es inmenso. Las tres provincias aragonesas, Zaragoza, Huesca y Teruel, cuentan con monumentos de gran belleza que reciben a miles de visitantes todos los años. Algunos son naturales como el Parque Nacional de Ordesa, otros son obra del hombre como el Castillo de Loarre e incluso los hay que combinan naturaleza y arquitectura. Este 18 de abril es el Día Internacional de los Monumentos, la fecha perfecta para dejarse caer por alguno de ellos o anotarlos en la lista de lugares que visitar.
Basílica del Pilar, el corazón de Zaragoza
Ambiente en la plaza del Pilar de Zaragoza un mes de agosto.
La Basílica de Nuestra Señora del Pilar es una de las dos catedrales metropolitanas de Zaragoza junto con la Seo del Salvador. Esta imponente construcción barroca es, además, uno de los monumentos más visitados de España con más de cinco millones visitantes al año. Con sus cuatro altas torres y su cúpula central, es el primer templo mariano de la Cristiandad. En él se conserva la columna donde, según la tradición, la Virgen María se apareció al apóstol Santiago. En la nave central se halla el altar mayor bajo con el gran retablo de la Asunción obra del escultor Damián Forment del XVI. El mismísimo Goya pintó la la bóveda del Coreto frente a la Santa Capilla de la Virgen. Este templo está considerado uno de los 12 Tesoros de España.
>> La entrada es gratuita. Abre de lunes a sábado de 7.30 a 13.30 y de 16.30 a 20.30.
>> Ascensor para subir a la torre: horario de 10.30 a 14.30 y de 16.00 a 20.00.
La Aljafería de Zaragoza, el palacio de las mil y una noches
Visitantes bajo los arcos de patio central de la Aljafería, en Zaragoza.
El Palacio de la Aljafería de Zaragoza es una obra cumbre del arte hispanomusulmán del mundo. Su decoración mudéjar fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001. 'El Palacio de la Alegría' es el palacio islámico situado más al norte de Europa y el mejor conservado. Fue construido como quinta de recreo de los reyes de la Taifa de Saraqusta, extramuros de la ciudad. Hoy en día alberga tres palacios: el palacio taifal de Al-Muqtadir, el de Pedro IV y el palacio de los Reyes Católicos. También fue Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición y su Torre del Trovador es el escenario de la obra 'Il Trovatore' de Giuseppe Verdi. Sus estancias guardan secretos como el 'Mirhab', que servía de mezquita del rey musulmán junto al jardín, así como imponentes salas como el Salón Dorado o el Salón de Mármoles.
>> Web de reserva de entradas: https://reservasonline.aljaferia.com/
>> Horarios: De 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 20.00 entre el 1 de abril y el 31 de octubre. Del 1 de noviembre al 31 de marzo: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.30 de lunes a sábado y domingos de 10.00 a 14.00.
Son muy recomendables las visitas guiadas.
Conjunto de los Amantes de Teruel
Mausoleo de los Amantes de Teruel.
La Iglesia de San Pedro y el Mausoleo de los Amantes de Teruelson un conjunto único que recibe cientos de miles de visitantes al año (en 2019 lo visitaron 141.417 turistas). La iglesia mudéjar del siglo XIV, el claustro y su campanario del siglo XIII son Bien de Interés Cultural y representativos del mudéjar de Teruel, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1986. Pero, además, el la capilla adyacente es posible visitar el Mausoleo de los Amantes, un espacio inaugurado en 2005 y donde se exponen las esculturas de Diego de Marcilla e Isabel de Segura y donde es posible conocer el contexto histórico de la Leyenda de los Amantes, así como detalles de la historia.
>> Horario: De lunes a domingo de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00.
Plaza del Torico en Teruel
La columna del Torico es el emblema de esta céntrica plaza de Teruel.
El centro neurálgico de la bella ciudad de Teruel es esta pequeña plaza donde se ubica la fuente con la columna de 7 metros coronada por el 'torico' y cuatro pequeñas estrellas. En la parte inferior cuatro cabezas de toros escupen agua. Este monumento que visita todo el que pasa por Teruel alude a una leyenda del siglo XII. Dicen que cuando Alfonso II iba a reconquistar la ciudad soltaron un toro que se detuvo justo debajo de una estrella y allí se levantó la ciudad de Toruel.
Castillo de Loarre, una fortaleza de película
Los turistas se despiden de las vacaciones en el castillo de Loarre.Javier Navarro
El Castillo de Loarre, en Huesca es una fortaleza medieval del siglo XI situada a corta distancia de Huesca. Es el castillo románico mejor conservado de Europa y recibió más de 110.000 turistas solo en 2019. Está considerada una joya patrimonial de la provincia y fue construido por Sancho III el Mayor con fines militares. Formaba parte de la línea de defensa que protegía el Reino de Aragón de su vecino el Reino de Pamplona servía para atacar a las poblaciones de Bolea y Ayerbe que estaban bajo dominio musulmán. Nunca se usó en batalla, de ahí su buen estado de conservación.
San Juan de la Peña, cuna de Reino de Aragón
Las arquerías del claustro de San Juan de la Peña lucen tras su restauración.
El Monasterio de San Juan de la Peñaes una joya del románico y primer panteón real de Aragón. Una media de 100.000 personas pasan al año por uno de los monumentos más emblemáticos de la comunidad aragonesa. El monasterio viejo fue construido a principios del siglo X al amparo de la roca y quienes lo visitan descubren en él una mágica combinación de historia, naturaleza y cultura.
El conjunto visitable incluye: una visita guiada al Monasterio Viejo, entrada al Monasterio Nuevo y acceso al interior de la iglesia de Santa Cruz de la Serós.
>> Horarios de visita: de 10.0 a 14.00 y de 15.30 a 19.00.
Monasterio de Piedra, un oasis para los sentidos
Las cascadas y saltos de agua son uno de los principales atractivos del Monasterio de Piedra
El Monasterio de Piedra, situado es un monumento natural único, pero también arquitectónico. Cada año lo visitan más de 300.000 personas y está considerado uno de los enclaves más bonitos de Europa. Su historia arranca hace 800 años. Originalmente, fue una fortaleza de defensa musulmana conocida como el Castillo de Piedra Vieja pero tras la Reconquista, a finales del siglo XII, el rey Alfonso II de Aragón cedió las instalaciones a la Orden del Císter y allí se estableció un monasterio. Está situado a una hora en coche desde Zaragoza es Monumento Nacional desde 1983 y Conjunto de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico desde 2010, además de haber obtenido la Medalla al Mérito Turístico desde el Gobierno de Aragón en 2011.
El Parque Natural de la Sierra de Mariola se extiende por el interior de las provincias de Alicantey Valencia, con sus paisajes montañosos y su variada fauna y flora. Junto a este espacio protegido, se alza el bonito pueblo de Bocairent, una villa perfecta para disfrutar de una escapada de turismo rural por el interior de España.
Esta localidad valenciana conserva su esencia medieval y nos regala un paseo por la historia, gracias a subien conservado casco antiguo. Además, otro de sus encantos son las cuevas excavadas en la montaña, que también se pueden visitar para hacer la experiencia mucho más mágica.
Qué ver en Bocairent
Un paseo por las calles empedradas delcasco históricode Bocairent nos descubre rincones de enorme encanto, empezando por su rica arquitectura religiosa. Por ejemplo, encontraremos tres ermitas, la de Sant Joan, la de la Mare de Déu dels Desemparats y la de la Mare de Déu d’Agost. Igualmente, en la parte más alta se ubica laiglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asuncióny su museo. Este templo religioso "reúne las principales características del arte valenciano, desde el gótico hasta el siglo XIX", tal y como señalan desde la web de Turismo de Bocairent.
Bocairent.
Otros centros culturales imprescindibles son elMuseo de Oficios y Costumbres, donde podremos ver un telar antiguo en perfecto funcionamiento, y elMuseo Arqueológicoy su colección de objetos desde el Paleolítico Superior hasta la Edad Media. También destaca la Plaza de Toros (1843), la más antigua de toda la Comunidad Valenciana.
Tesoros excavados en las montañas
Uno de los principales atractivos el pueblo son sus muchas cuevas excavadas en la roca. Por ejemplo, encontramos elMonasterio Rupestre, un antiguo convento subterráneo que data del año 1556. Lo forma un recinto de 48 metros cuadrados con un techo esculpido a modo de molduras, varias estancias comunicadas y una iglesia muy austera.
Por otra parte, están las llamadasCovetes dels Moros, un grupo de cuevas artificiales con orificios en forma de ventana que se abren en la pared rocosa de un gran acantilado del Barranc de la Fos. La falta de materiales arqueológicos, inscripciones u otro tipo de datos ha hecho que sea muy difícil datar estas cavidades.
Cuevas de los Moros.
A través de diversos trabajos arqueológicos, se ha llegado a la conclusión de que "se trata de graneros-almacenes de seguridad realizados enépoca andalusí", afirman desde Turismo de Bocairent. Estas cuevas también se pueden visitar en un increíble recorrido de aproximadamente 1 hora no apto para personas con claustrofobia o vértigo.
Cómo llegar a Bocairent
El trayecto en coche desde la ciudad de Valencia hasta Bocairent es de aproximadamente 1 hora y 15 minutos por la A-7.
Valencia es una de las ciudades más grandes y más visitadas de España, y es que la capital de la Comunidad Valenciana es simplemente fascinante. La urbe combina modernidad, algo ejemplificado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con historia, pero es que además también se encuentra a orillas del mar Mediterráneo, lo que la hace todavía más especial.
Tanto el complejo diseñado por Santiago Calatrava como la playa de la Malvarrosa o su increíble plaza de toros son algunos de los lugares más visitados de Valencia, pero la capital del Turia esconde joyas ocultas que son desconocidas para la granmayoría de turistas, pero que son igual de magníficas y que enriquecerán mucho más tu escapada a la ciudad.
Casa Judía
Fachada de la Casa Judía de Valencia.
En pleno centro de Valencia, a apenas unos metros de la Estación del Norte, se encuentra este espectacular edificio construido en los años 30 que mezcla elementos art déco con ornamentaciones de inspiración egipcia, así como decoraciones hebreas, hindús y árabes. Sin duda es uno de los enclaves más llamativos de toda la ciudad, y precisamente por ello no puedes dejar de visitarlo.
Capilla Bizantina de la Beneficencia
Capilla bizantina de la Beneficencia
En Valencia se pueden visitar templos tan espectaculares como la catedral o la Iglesia de San Nicolás, pero hay una que suele pasar desapercibida entre los turistas: se trata de la capilla bizantina de la Beneficencia, erigida a finales del siglo XIX y que puede presumir de tener uno de los conjuntos ornamentales más bonitos de la ciudad.
Museo del Silencio
Cementerio General de Valencia.
Al Cementerio General de Valencia se le conoce con el sobrenombre de 'Museo del Silencio', y es que en este recinto fúnebre puedes encontrar tumbas de nombres ilustres como Joaquín Sorolla o Blasco Ibáñez, además de sepulturas imponentes que hacen de este camposanto uno de los mejores lugares de España para hacer tanatoturismo.
Antiguo pueblo de Campanar
Antiguo pueblo de Campanar
Lejos de la playa de la Malvarrosa se puede pasear por las pintorescas calles del antiguo pueblo de Campanar, que en otra época fue un municipio propio, pero que acabó absorbido por la enorme expansión de la ciudad. Tiene su origen en las alquerías árabes del siglo XII y todavía guarda ese encanto de antaño que contrasta con la modernidad de algunos de los enclaves más famosos de Valencia.
El jardín de las Hespérides
El jardín de las Hespérides
Justo detrás del Jardín Botánico se encuentra otro oasis de tranquilidad en el que se combinan numerosas especies florales y arbóreas con esculturas de la mitología griega, y es que este espectacular entorno toma su nombre de las ninfas que cuidaban un precioso parque. Todas las obras de arte que puedes encontrar en este recinto están dedicadas a dicho mito, lo que hace de este espacio un lugar ideal para relajarse.
El bacalao, es ese pescado que gracias a la salazón más "se parece" a una carne. Ahora se puede comprar fresco, pero el bacalao con mayúsculas, el que protagoniza el recetario tradicional español, es el bacalao rebozado en sal. Sólo hay que ponerlo en agua unas 24/48 horas y tendremos un manjar que puede cocinarse de mil maneras.
Hoy nos da igual, pero durante siglos el salazón permitió a la población disponer de reservas proteínicas gracias al bacalao. Han sido muchos siglos de bacalao en salazón y, en consonancia, el recetario español se ha ido enriqueciendo, pero aún más el de Portugal. Los lusos tienen un amor casi genético por este pescado, que tras vestirse de sal durante meses, acaba teniendo una textura única.
Así que podemos viajar a Portugal sin salir de nuestra cocina con algunas recetas del país vecino como estos buñuelos de bacalao. Si los hacemos bien, quedarán crujientes por fuera y cremosos por dentro. Podemos desalar el bacalao pero lo más práctico para este receta es comprar bacalao previamente desalado, que hoy ya abunda.
Ingredientes
Bacalao (500 gr)
Patatas (500 gr)
Cebolla (1)
Ajo (1 diente)
Huevos (2)
Laurel
Perejil fresco
Pimienta
Sal
Aceite de oliva suave
Elaboración
Lavamos y cocemos las patatas.
Las escurrimos y pelamos.
Hervimos el bacalao con agua y laurel durante 10 minutos.
Escurrimos y quitamos piel y espinas.
En una cazuela ponemos aceite, ajo y cebolla, y sofreímos sin prisa.
En un bol, echamos las patatas, el bacalao desmigado, el perejil picado y el sofrito. Mezclamos.
Añadimos los huevos uno a uno, removemos bien y salpimentamos.
Hacemos los buñuelos con la ayuda de dos cucharas.
Ponemos una sartén con aceite a calentar y en ella vamos friendo los buñuelos (no hay que echar muchos a la vez).
Les damos la vuelta para que se hagan por todos lados.
Sacamos para poner sobre papel absorbente y servimos calentitos.
Dentro del abanico que ofrece la gastronomía portuguesa, los platos más famosos son los pasteles de Belém y las francesiñas, cuya popularidad ha llegado a España y al mundo entero. No es de extrañar que, al viajar al país vecino, automáticamente haya que probar alguna de estas elaboraciones.
Sin embargo, en Portugal,no todo son pasteles de Bélem, ni mucho menos francesinhas. Nuestros vecinos poseen una gastronomía variada y única, con el pescado como protagonista,sobre todo el bacalao. Antes de realizar cualquier viaje,hay que fichar qué degustar, y esto es lo que esconde el país luso.
Los platos que cualquier amante de la gastronomía debe probar una vez vaya a Portugal
Como hemos mencionado anteriormente,los productos del mar albergan un gran protagonismo en la gastronomía lusa. Tanto el marisco como el pescado reinan en la mayoría de los platos, pero el bacalao es el que se lleva el oro.
Los pasteles de bacalao se presentan como nuestras croquetas.
Este pescado reina en platos portugueses de todo tipo. Desde entrantes comolos 'pastéis de bacalhau', (pasteles de bacalao)hasta en primeros como el 'bacalhau à Brás'(bacalao a la brasa).
Otro plato de Portugal famoso y en el que se usan productos procedentes del mares el arroz de marisco o 'cataplana'. Tal y como indica su nombre, se trata de un arroz mezclado con moluscos. Lo más normal es que se le añadanalmejas, mejillones, camarones y cangrejos. Esta receta es típica de la zona del Algarve,conocida como la capital del pollo.
Un plato con nombre de poeta y otras opciones de la zona
En Portugal, también están las 'amêijoas à Bulhão Pato',unas almejas elaboradas con una salsa de vino blanco, ajo, aceite de oliva y cilantro.El nombre homenajea al escritor portugués Raimundo António de Bulhão Pato, que también amaba la cocina.
No hay que olvidar de buscar sitios en los que probarlos 'camarões ao alinho' (gambas aliñadas), las 'lulas recheadas' (calamares rellenos) ni las 'sardinhas assadas' (sardinas asadas). Lo sabemos. Estamos convencidos de que, al oír estos nombres, pensarás automáticamente en algunos platos comunes en nuestra gastronomía. Pero cada país es único, y si estas recetas son típicas de Portugal, habrá que hacer un esfuerzo para pegarles un bocado.
No todo es pescado
Ahora que está más que comprobado que viajar a Portugal es sinónimo de disfrutar de un buen pescado, la gastronomía portuguesa también posee alternativas para los que aman la carne.El ejemplo más famoso es el arroz de pato, que es común en menús diarios.
Para los que prefieren platos de cuchara,está el caldo verde, una receta típica del norte del país con ciertas influencias gallegas. En Portugal, es común tomarlo en la madrugada de Nochevieja.